Call for Papers: El planteamiento estratégico de monográficos

En este post haremos una serie de recomendaciones para perfilar una política adecuada de monográficos o special issues, así como las responsabilidades y restricciones que deben tener los editores invitados y, por último, una sucinta revisión de en qué no debe convertirse la política de monográficos.

Es una tendencia creciente que las revistas científicas estén optando por planificar números especiales ordinarios (Special Issues) o monográficos en los que se plantean tópicos o áreas de investigación específicas. En otras palabras, suele ser un número especial dentro de un volumen, o bien un conjunto reservado de artículos dentro de un número ordinario que versa sobre una temática y que tiene, por lo general, unos coordinadores o editores invitados, especialistas reputados de ese ámbito del conocimiento.

Esta estrategia no es baladí, toda vez que permite al equipo editorial planificar con tiempo unos ejes sobre los que la revista tendrá prioridad, pero también encargar la promoción del call for papers a los editores invitados, quienes se supone tienen contacto directo con redes y grupos de investigación sobre la temática, lo que -en teoría- garantizaría la difusión segmentada y especializada y, en consecuencia, atraería más y mejores manuscritos para ser considerados.

En este post haremos una serie de recomendaciones para perfilar una política adecuada de monográficos o special issues, así como las responsabilidades y restricciones que deben tener los editores invitados y, por último, una sucinta revisión de en qué no debe convertirse la política de monográficos.

Criterios que deben considerarse para aceptar una propuesta de monográfico

  • Pertinencia y actualidad del tema: Los números monográficos, a pesar de ser especializados sobre un tema, no deberían alejarse del objeto, alcance y disciplina (scope) de la revista. Además, deben evitarse asuntos pseudocientíficos, rechazados o polémicos en la comunidad científica internacional.
  • Impacto potencial y relevancia: A la hora de proponerse y/o evaluarse una propuesta de special issue, el consejo editor debe revisar la relevancia y el impacto potencial del tema, así como su tendencia en las principales bases de datos (WoS y Scopus), como por ejemplo, el número de artículos publicados en los últimos 3-5 años, las citas recibidas y el factor de inmediatez. Los monográficos deben plantear tópicos originales y novedosos con proyección internacional, alta visibilidad y que supongan un avance significativo en el estado de la cuestión y el debate académico.
  • Credibilidad y reputación científica de los editores: El equipo de editores invitados debe tener un historial de investigación y publicación de gran credibilidad en el área temática propuesta, así como experiencia editorial. También se debe hacer hincapié en su integridad y reputación, así como en la diversidad de este equipo como forma de invitar a un conjunto más amplio de voces y perspectivas sobre el tema del número especial. En este sentido, debe intentarse que los editores invitados provengan de distintas universidades, espacios geográficos, redes y grupos de investigación para garantizar así que se atraigan autores de distintas regiones, ideas y entornos.

Responsabilidades que suelen tener los editores invitados

  • Diseño del call for papers: Los editores temáticos deben diseñar un call for papers (CfP), que, con un planteamiento original y relevante, debería contener como mínimo la justificación, estado de la cuestión, descriptores y preguntas clave del tema del monográfico, así como sub-temáticas que tendrían cabida en el número especial.
  • Difusión del CfP: Entre otra de las responsabilidades de los editores invitados o coordinadores de monográfico está la difusión del call for papers que deberánn hacerla entre sus colegas, grupos y redes de investigación y a través de sus redes sociales personales y científicas, correo electrónico, medios de comunicación, asociaciones científicas y académicas, entre otras.
  • Revisores especializados: Es posible que la revista, debido a la hiper-especialización temática, no cuente con suficientes revisores idóneos para los manuscritos que se recibirán para el special issue. En este sentido, los editores invitados deben ofrecer -si la revista se los pidiere- un listado de posibles revisores que deben ser de distintas universidades y espacios geográficos para garantizar la objetividad e imparcialidad en los arbitrajes.
  • Redactar la editorial o introducción del número: Algunas revistas solicitan a los editores temáticos que realicen una editorial o introducción. Este documento suele ser mucho más corto que la extensión de un artículo (comúnmente entre 2500 y 3000 palabras) y usualmente se trata de una reflexión del estado de la cuestión del tema y una revisión sucinta de los artículos que contiene el special issue.
  • Promoción y difusión del número publicado: Un apoyo que agradecen mucho los equipos editoriales de las revistas científicas son todos aquellos esfuerzos destinados a maximizar la visibilidad y el alcance de un número (incluso si está en fase de pre-print o ahead/online first). Sobre este particular es menester recordar que un número monográfico es una apuesta que un equipo editorial hace sobre un tema y unos coordinadores y que la visibilidad, alcance, métricas alternativas y citas recibidas suelen ser los únicos alicientes para que se siga apostando por este tipo de estrategias editoriales.

Restricciones que deben tener los editores invitados

  • Los editores invitados no deberían publicar sus propios artículos en el número especial, salvo que este manuscrito pase por un proceso de evaluación por pares ciegos que no pueda ser controlado por ellos.
  • Los coordinadores de monográficos deben ser conscientes de cualquier posible conflicto de intereses en relación con los autores que publiquen en el número especial.
  • Al igual que ocurre con cualquier autor, las revistas deben intentar que los coordinadores de monográfico no sean investigadores de la misma Universidad o centro de investigación que los miembros del consejo editor.

En qué no debe convertirse la política de monográficos

Aunque cada área de conocimiento es sui generi, las políticas de special issues no deberían convertirse en un fast-track para publicar de forma endogámica los artículos de colegas de la misma universidad o grupo de investigación. En esta línea, el equipo editorial deberá estar muy atento para garantizar la distribución de los artículos aprobados. Sin embargo, es muy común que sobre un tema particular encontremos siempre a los mismos autores, sobre todo cuando comparten redes internacionales y asociaciones en las que se suelen difundir los CfP.

Aunque es un tema polémico, tampoco es recomendable realizar monográficos abiertos para manuscritos que provengan de congresos y encuentros científicos, como una especie de estrategia de promoción que utilizan algunos de estos eventos para captar comunicaciones. En cualquier caso, el equipo editorial deberá verificar que en toda actividad de promoción del Congreso (web, publicaciones en redes sociales, correos electrónicos, listas de distribución) se explicite que los artículos mejores valorados por cada simposio o mesa técnica pasarán a ser evaluados por pares ciegos en la revista, y nunca se prometa o garantice la publicación sin el debido proceso editorial.

Tesauro

https://doi.org/10.3916/club-de-editores-040

Un tesauro (del latín thesaurus ‘tesoro’) es una lista ordenada, controlada y estructurada de palabras o términos que se emplea para la búsqueda de documentos, la clasificación y el análisis de temáticas.

La importancia del tesauro en la publicación científica radica en la consecución de una normalización terminológica que facilite las tareas de indexación y búsqueda. Además, no solo estamos ante un inventario de términos que siguen un orden alfabético, sino que estas palabras se interrelacionan entre sí a partir de relaciones jerárquicas, de equivalencia o asociativas. El teusaro constituye, por tanto, una interesante herramienta en la codificación y regulación del lenguaje que encontramos en los documentos y publicaciones. Asimismo, la utilización de tesauros bilingües o plurilingües aporta un valor añadido en la estandarización de la terminología propia de las distintas ciencias, pudiendo establecer las correspondencias precisas.

Generalmente, los tesauros se organizan por ámbitos de conocimiento, y así encontramos en el área educativa el ERIC Thesaurus, aunque también existen tesauros multidisciplinares bastante reconocidos como el de la UNESCO. Las revistas de prestigio, por su parte, también suelen incluir sus propios tesauros relacionados con su temática, ejemplo de ello sería el de Comunicar con los términos propios de las ciencias sociales, particularmente de la educomunicación.

Es necesario, por tanto, que se haga uso del tesauro correspondiente al ámbito de estudio cuando se seleccionan las palabras clave del artículo evitando términos ambiguos, demasiado extensos y desconectados. Esto facilitará la labor tanto de los editores como de los propios autores.